La responsabilidad es un REGALO


Por: Maribel Pinheiro
26 de abril de 2020

Mi padre era un fanático del fútbol, de esos que  se levantan mil veces del sofá cuando su equipo está en los minutos finales de un partido y va ganando por 1 gol, de los que no importa lo que pase a su alrededor, para ellos el mundo se detiene cuando están viendo un partido.  Su equipo favorito:  Brasil, era inmigrante portugués, así que después de Portugal ¿cuál otro equipo podría ser?  Pero debo aclarar que se refería al Brasil de Sócrates, el de Falcao, Zico, o Brasil do Jogo bonito. Para mi papá el secreto del fútbol estaba en el balón.  Al final si quieres ganar un partido debes meter ese balón en el arco del contrario al menos 1 vez.  "si le tienes miedo al balón no puedes hacer gol, si no haces gol no hay forma de ganar el partido".  No soy ni la mitad de fanática del fútbol que era mi papá, pero para mí eso del balón, el gol y ganar el partido tiene todo el sentido del mundo.
En mi mente la responsabilidad siempre ha sido como el balón de fútbol.  Si le temes, si la evades, si la dejas en manos de otros; jamás podrás anotar un gol, alcanzar una meta, hacer realidad lo que sueñas, cambiar la realidad que no compartes, alcanzar el éxito en lo que deseas. 
Desde niños nos dicen que debemos ser responsables, algo que usualmente viene como parte de una reprimenda o que debes asumir para convertirte en adulto, como si eso fuese un requisito previo y además una carga pesada y aburrida.  Crecemos percibiendo  la responsabilidad como algo pasivo, estático, como un castigo.  Pero la realidad es que la responsabilidad es el trabajo activo de construir nuestras propias consecuencias, esas que no son más que las metas y logros hechos realidad.  Asumir la responsabilidad es una decisión consciente que me acerca a MI objetivo, como la pelota en un partido de fútbol.  NO hay gol si no te adueñas de la pelota, no hay éxito si no te adueñas de la responsabilidad
Mi papá era un hombre de pocas palabras pero estoy convencida que tenía esa extraña sabiduría que no se aprende de los libros.  Su pasión por el fútbol me ha dado una lección de vida:  Responsabilidad y Perseverancia, de eso se trata. Tomar el balón, no importa  lo que otros hagan, importa lo que yo estoy dispuesta a hacer y las veces que lo intentaré. 
Tardé muchos años de mi vida adulta en encontrarle el sentido práctico a la responsabilidad. Hoy,  cuando las circunstancias parecen las peores, cuando siento que todos los días  me patean y parece más sencillo dejar pasar, no involucrarse, hacerse el sordo, el ciego o conformarse con lo que vaya pasando, con el resultado de las cosas, recuerdo  la pasión de mi papá por el fútbol, su admiración  por el Brasil de Sócrates y Falcao  y la  razón por la que para él, no había mejor equipo que Brasil, tienes que buscar la pelota hasta el último minuto del partido, no te entregas hasta el pitazo final, porque mientras tengas la pelota y esté en movimiento tienes la posibilidad de lograr el gol, entonces me levanto y vuelvo a tomar el balón, la responsabilidad vuelve a estar en mi cancha y el partido continua.



No soy responsable porque hago lo correcto, soy responsable porque decido hacer algo para cambiar aquello que no me gusta, no soy responsable porque me quedo callada aceptando culpas, soy responsable porque decido buscar las consecuencias que se parezcan más a lo que quiero, no soy responsable porque sea más inteligente, más valiente o trabaje más que otros, soy responsable porque en lugar de preguntar qué van hacer otros me pregunto a mí misma,  qué puedo hacer YO
No me gusta mucho de lo que veo a mi alrededor, no lo creo justo, ni correcto, pero hoy decido hacer algo para cambiarlo, hoy sin importar lo difícil que pueda parecerme, lo inútil que mis acciones puedan resultar, decido tomar el balón, hacerme responsable y tratar de hacer la diferencia.  Ese es el regalo de la responsabilidad, puedes decidir o no hacerte cargo, pero aceptar ese regalo es la clave del éxito,  la posibilidad de lograr mis metas de construir el futuro que quiero y el país que sueño.
Hoy, estoy aquí,  trabajando en mi mejor proyecto: YO

Comentarios

  1. Fascinante relato con una maravillosa enseñanza . Gracias por compartir de esa manera tan fresca y tan real lo importante en esta vida.

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  2. Excelente artículo. Muy personal y comparto tus ideas, definitivamente perder ese miedo es importante, te lleva como tú dices a la acción y a generar ese cambio que quieres y que responsablemente asumes como creador de tu realidad deseada.

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  3. Interesante artículo. Metafóricamente me gusto mucho esa comparación de las metas de cada uno en la vida, con el fútbol. También crecí en un núcleo familiar que comparte aún la pasión por este deporte.

    Al leer tu artículo establecí una analogía con la disciplina deportista: suena el pitazo del inicio y con foco en el balón visionas llegar a la arquería; vas a encontrar tropiezos (tus contrincantes) que impedirán que ese balón entre allí. Vas a encontrar a una persona que te dirá “vas bien”, “no lo hiciste bien” o simplemente te sacan una tarjeta roja. Sal del juego y te reorganizas.

    La idea es no perder jamás el foco. Al sonar el pitazo final, lo habrás logrado y sino fue así, trabajarás para lograrlo en otra oportunidad.

    De igual manera, la alegria por haber anotado un gol la disfrutarás y la compartirás. Para el próximo partido te prepararás y estudiarás para mejorar aquellas cosas por la que te sacaron una tarjeta amarilla y no vuelvan a suceder. Posiblemente validaras la cuota de responsabilidad que tienes dentro del equipo. Veras cosas que aunque no compartas, seguramente las acordaras a fin de lograr un fin único y común, en beneficio de todos.

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  4. Muy bueno. El final es todo un principio. Es la responsabilidad de asumirse a si misma o a si mismo como lo que es, lo que quieres ser, lo que quieres hacer, desde lo mas pequeño a lo muy grande, lo fútil a lo importante. Conocer y dar consistencia a ti mismo. Excelente querida

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